El ejército ruso denunció que Ucrania disparó seis misiles de largo alcance de fabricación estadounidense contra la región de Bryansk, marcando un agravamiento de las tensiones en el conflicto que ya cumple mil días. Aunque Kiev no confirmó oficialmente esta acción, altos funcionarios ucranianos reconocieron el ataque de forma anónima a medios como The Washington Post y The New York Times.
Desde la cumbre del G20 en Río de Janeiro, el canciller ruso Sergei Lavrov calificó el uso de misiles ATACMS por parte de Ucrania como una “nueva fase de la guerra de Occidente” y prometió una respuesta proporcional. Sin embargo, aseguró que Rusia buscará evitar una guerra nuclear, incluso después de que el presidente Vladimir Putin flexibilizara los criterios para el uso de armas nucleares en una nueva política estratégica.
Rusia afirmó que interceptó cinco de los seis misiles lanzados, aunque uno de ellos impactó en una instalación militar en Bryansk, sin causar víctimas ni daños significativos. Según el ministerio de Defensa ruso, los misiles balísticos tácticos ATACMS, suministrados por Estados Unidos, fueron los utilizados en el ataque. Los fragmentos de uno de los proyectiles provocaron un incendio menor en la instalación afectada.
El incidente ocurre poco después de que Estados Unidos eliminara restricciones sobre el uso de misiles de largo alcance por parte de Ucrania, decisión que Moscú calificó como una grave escalada. Paralelamente, las fuerzas ucranianas reportaron un bombardeo en un depósito de armas en Bryansk, sin confirmar oficialmente el uso de los ATACMS.
Este es e poder de los ATACMS y la estrategia ucraniana
Estos misiles, con un alcance considerable, han sido descritos como una herramienta para debilitar las capacidades militares rusas. En redes sociales, el ejército ucraniano declaró que atacó el 1046 Centro Logístico Ruso cerca de Karachev, causando múltiples explosiones secundarias. “Seguiremos destruyendo los depósitos de municiones rusos para detener su agresión”, afirmaron.
En los últimos meses, Ucrania ha intensificado los ataques contra infraestructuras militares rusas, utilizando drones y armamento de precisión, especialmente en regiones como Bryansk.

El presidente Joe Biden autorizó recientemente a Ucrania a emplear estos misiles, decisión que Rusia considera una implicación directa de Estados Unidos en el conflicto. Según expertos, aunque los ATACMS pueden proporcionar ventajas tácticas a Ucrania, es improbable que cambien drásticamente el curso de la guerra.
El regreso de Donald Trump al poder en dos meses podría redefinir la postura estadounidense, ya que ha prometido finalizar rápidamente la guerra sin detallar cómo lo logrará. Mientras tanto, el conflicto sigue escalando, con ataques rusos a zonas civiles en Ucrania, como el reciente ataque en Sumy que dejó al menos 12 muertos, incluido un niño.
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— El Periódico de la Geopolítica (@delageopolitica) November 19, 2024