El Senado aprobó por unanimidad la Ley Silla, una reforma a la Ley Federal del Trabajo (LFT) que garantiza el derecho al descanso durante la jornada laboral. Con 104 votos a favor, el proyecto fue enviado a la Cámara de Diputados y al Ejecutivo para su promulgación.
La reforma modifica el artículo 132, obligando a las empresas de los sectores de comercio y servicios a proporcionar sillas con respaldo para que los trabajadores puedan utilizarlas tanto en sus labores como en descansos en áreas designadas. Además, el artículo 133 prohíbe exigir que los empleados permanezcan de pie toda la jornada, mientras que los artículos 422 y 423 incluyen estas disposiciones en el Reglamento Interior de Trabajo.
La presidenta de la Comisión de Trabajo, Geovanna Bañuelos, destacó que la reforma busca prevenir condiciones laborales perjudiciales, señalando que el 45% de los trabajadores labora de pie sin descanso, lo que provoca problemas de salud. Alfonso Cepeda (Morena) afirmó que las reformas mejorarán las condiciones laborales y la calidad de vida. Desde el PAN, Juan Antonio Martín del Campo señaló que la medida beneficiará a empleados y empleadores, reduciendo el estrés y mejorando el rendimiento. Anabell Ávalos (PRI) calificó la reforma como un avance hacia un entorno laboral más digno y saludable.
Denisse Ortiz (PT) instó a los empleadores a valorar esta reforma como una oportunidad para mejorar las condiciones laborales, reducir ausentismo y aumentar la productividad, subrayando su impacto positivo en el bienestar de los trabajadores.
Datos clave de la Ley Silla
1. Salud en el trabajo
Trabajar de pie por largos periodos está relacionado con problemas físicos, como fatiga, várices, tendinitis, lumbalgia y lesiones articulares. Según la Revista Americana de Epidemiología, esta postura incrementa el riesgo de infarto y derrame cerebral por afectar el retorno venoso. Además, una encuesta de OCC revela que el 45% de los trabajadores que permanecen de pie no recibe apoyo para mitigar estos efectos, y la mitad reporta malestares físicos.
2. Alcance limitado
Aunque busca proteger la salud, la Ley Silla solo aplica a empresas de comercio, servicios y similares. En industrias, su implementación depende de la naturaleza del trabajo. Además, las sillas deberán ubicarse en áreas específicas, según lo estipula el dictamen.
3. Regulación interna
Los reglamentos internos de trabajo deberán establecer los periodos de descanso obligatorios y las condiciones para usar los asientos. Esta regulación permitirá garantizar su correcta implementación.
4. Plazos de implementación
La ley no entra en vigor de inmediato. Los empleadores tendrán 180 días desde su publicación en el Diario Oficial de la Federación para adaptarse, mientras que la Secretaría del Trabajo dispondrá de 30 días para emitir normas relacionadas con riesgos laborales.
5. Beneficios para las empresas
Además de proteger a los trabajadores, la Ley Silla mejora el ambiente laboral. Según legisladores, alternar posturas y permitir descansos reduce estrés, mejora la satisfacción laboral y disminuye el ausentismo, promoviendo relaciones más colaborativas en el entorno de trabajo.