Este martes 7 de enero, los hermanos Ovidio y Joaquín Guzmán López enfrentan un juicio crucial en Estados Unidos que podría definir no solo su futuro legal, sino también el destino de Los Chapitos, la facción criminal a la que han estado vinculados.
A las 11:00 horas, ambos hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán tienen programada una audiencia conjunta en una Corte de Chicago. La Fiscalía estadounidense los acusa de delitos relacionados con el narcotráfico, incluyendo la distribución de fentanilo, y su participación en actividades delictivas dentro del Cártel de Sinaloa.
Medios locales y periodistas especializados han sugerido que esta audiencia podría confirmar una teoría que ha ganado fuerza desde la captura de Joaquín Guzmán López en julio de 2023: que Los Chapitos habrían entregado a Ismael “El Mayo” Zambada a las autoridades estadounidenses en un intento por colaborar y reducir sus propias sentencias.
Según el periodista Luis Chaparro, si los hermanos Guzmán López no se presentan a la audiencia, esto podría indicar que están colaborando con la Fiscalía para obtener beneficios judiciales. Esta teoría se refuerza con una carta atribuida a El Mayo, difundida por su abogado, en la que acusa a Joaquín “El Güero” Guzmán López de engañarlo, capturarlo y entregarlo a las autoridades estadounidenses con el conocimiento de sus hermanos.
Por otro lado, si Ovidio y Joaquín se presentan ante la jueza Sharon Johnson Coleman, será el momento de decidir si se declaran culpables para evitar un juicio formal o mantienen su inocencia.
En paralelo, en Sinaloa, las tensiones entre Los Chapitos y La Mayiza, liderada por el Mayito Flaco, han desatado una violenta disputa. La creciente violencia en la región, a pesar de los esfuerzos de las autoridades mexicanas, incluye enfrentamientos armados, desmantelamiento de laboratorios clandestinos y decomiso de drogas como el fentanilo, un recurso clave para el Cártel de Sinaloa.
La audiencia en Chicago podría confirmar si Los Chapitos traicionaron a El Mayo o si ambos hermanos enfrentarán juicios que podrían llevarlos a recibir sentencias históricas en Estados Unidos, donde su padre ya cumple una condena de cadena perpetua.

