El colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco ha descubierto un crematorio clandestino en un predio de Teuchitlán, Jalisco, previamente inspeccionado. Durante la revisión, se encontraron restos humanos calcinados, incluidos huesos, placas dentales, fragmentos de cráneo, ropa y maletas. Además, en el lugar se ubicó un altar a la Santa Muerte, lo que sugiere posibles prácticas rituales.
El predio, utilizado anteriormente como campo de adiestramiento del Cártel Jalisco Nueva Generación, está siendo objeto de investigación por parte de las autoridades locales. El objetivo es determinar la identidad de las víctimas y las circunstancias de su muerte. Este hallazgo subraya la violencia y la desaparición forzada en la región, y destaca el papel crucial de los colectivos de búsqueda en la búsqueda de justicia para las familias de las víctimas.

La comunidad local ha reaccionado con consternación ante la noticia. Las autoridades han prometido continuar con las investigaciones para desmantelar cualquier operación similar en la región y llevar a los responsables ante la justicia.
Este descubrimiento enfatiza la necesidad apoyar a los colectivos de búsqueda en su labor para ofrecer paz a las familias afectadas por la violencia.
