La Fiscalía de Jalisco rechazó la existencia de hornos en el rancho Izaguirre en Teuchitlán, aunque reconoció la presencia de diversas instalaciones, como habitaciones, baños, una cocina, bodegas, y áreas destinadas a adiestramiento táctico y acondicionamiento físico en dicho predio.
La institución estatal también informó que, este jueves, en colaboración con entidades federales, se intensificaron las labores de búsqueda, investigación y peritajes en el rancho, incorporando tecnología avanzada como drones multiespectrales y térmicos, así como técnicas geofísicas como georradar, análisis electromagnético y estudios de resistividad eléctrica. Estas herramientas permitieron obtener tomografías para identificar posibles anomalías en el subsuelo que pudieran estar vinculadas con inhumaciones clandestinas.

Por su parte, Amnistía Internacional (AI) demandó al Gobierno de México una investigación urgente sobre el hallazgo de fosas y crematorios clandestinos en Jalisco y Tamaulipas, en un país donde alrededor de 30 personas desaparecen cada día.
La directora ejecutiva de AI en México, Edith Olivares Ferreto, hizo un llamado al Estado para esclarecer los hechos, asignar los recursos necesarios y brindar un trato digno a las personas que han identificado prendas de sus familiares desaparecidos en los restos encontrados.

En las últimas semanas, colectivos de búsqueda de personas desaparecidas han localizado varias fosas clandestinas y hornos crematorios en Teuchitlán y Reynosa, presuntamente operados por el crimen organizado, hallando cientos de prendas de vestir y zapatos, entre otros objetos.
Olivares Ferreto, en un comunicado, subrayó la urgencia de que el Estado mexicano establezca un diálogo con los colectivos de búsqueda, reconociendo su labor, particularmente la de las mujeres, quienes han liderado la localización de numerosos cuerpos de personas desaparecidas. Además, destacó que el Estado mexicano ha sido en gran parte ausente en la problemática de la desaparición forzada en el país.
