Operativo Semana Santa y Pascua 2025: Balance final jalisco

El Operativo Semana Santa y Pascua 2025 llegó a su fin el 27 de abril, tras 16 días de implementación que buscaron garantizar la seguridad de turistas y residentes en Jalisco. Este esfuerzo involucró a la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos de Jalisco (UEPCBJ), Unidades Municipales, y autoridades federales y locales.

Durante el operativo, se realizaron 28 mil 489 acciones de prevención, con recomendaciones dirigidas a la ciudadanía y los visitantes. Además, se brindaron 1,262 atenciones médicas y de salud, principalmente en carreteras, playas y centros recreativos. A lo largo del dispositivo se atendieron 258 accidentes vehiculares y rescates, auxiliando a 653 personas lesionadas en distintas regiones del estado.

 

Cifras destacadas:

  • 263,849 personas acudieron a playas y centros recreativos.
  • 472,850 personas participaron en eventos religiosos en municipios como Talpa de Allende.
  • Se atendieron 1,455 incidentes relacionados con incendios urbanos, fugas, explosiones e incendios forestales en zonas críticas por estiaje.

El dispositivo se enfocó en cuatro frentes principales: vigilancia en carreteras, apoyo en playas de alta concentración turística, combate a incendios forestales y asistencia en eventos religiosos masivos. Pese a estos esfuerzos, se registraron 23 fallecimientos durante el periodo vacacional:

  • 18 personas murieron en accidentes carreteros.
  • 4 decesos ocurrieron por inmersión en cuerpos de agua.
  • 1 fallecimiento de un peregrino en Talpa de Allende, por probable infarto.

Aunque el operativo logró movilizar recursos y personal en puntos estratégicos, los incidentes registrados evidencian la necesidad de reforzar las medidas de prevención, particularmente en temas de movilidad y actividades acuáticas, para reducir riesgos en futuras temporadas vacacionales.

La coordinación entre instituciones permitió atender emergencias de manera eficiente, pero el saldo de vidas perdidas recalca que la seguridad sigue siendo un desafío prioritario. Se hace un llamado a la población a mantener una actitud de autoprotección y responsabilidad, especialmente en contextos de alta movilidad y actividades de riesgo.

Un balance que invita a la reflexión colectiva para seguir avanzando hacia un entorno más seguro para todos.