Desde tempranas horas, numerosos miembros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) se movilizaron nuevamente por las calles de la Ciudad de México como parte de sus acciones de protesta.
Durante la jornada, algunos manifestantes dañaron una camioneta del Ejército mexicano estacionada cerca del Palacio Nacional, al pincharle las llantas y pintar sobre la carrocería las siglas de su organización, “CNTE”, con aerosol.
En su séptimo día de plantón, la dirigencia nacional de la CNTE anunció que, ante la falta de disposición del gobierno federal para entablar un diálogo efectivo, se acordó intensificar las protestas con bloqueos en importantes arterias de la capital, como Reforma e Insurgentes.
Equipados con lonas, pancartas y sillas, cientos de docentes marcharon por estas avenidas para ocupar los puntos designados. En Paseo de la Reforma, a la altura de la Glorieta de las Mujeres que Luchan, los carriles centrales fueron completamente cerrados por los manifestantes.
Aproximadamente a las 10:30 de la mañana, autoridades de la Ciudad de México cerraron también los carriles centrales de avenida Insurgentes en varios tramos, desde la Diana Cazadora hasta la Torre del Caballito, como medida de control ante la presencia de los docentes.
Las movilizaciones también afectaron actividades oficiales. La conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum se realizó con poca asistencia presencial, debido a que los bloqueos impidieron el acceso de la prensa al Palacio Nacional. Ante la situación, los reporteros se conectaron de forma remota mediante Zoom, lo que llevó a Sheinbaum a comentar: “No pudieron estar aquí, pero están a distancia”.