En la madrugada del viernes, Israel llevó a cabo una serie de ataques aéreos contra instalaciones nucleares y objetivos militares en Irán, en una operación que sus Fuerzas de Defensa (FDI) describieron como “preventiva, precisa y combinada”. Según voceros militares israelíes, los bombardeos buscan neutralizar amenazas directas desde territorio iraní.
La ofensiva, que incluyó la participación de decenas de aviones y del servicio de inteligencia exterior Mossad, marcó el inicio de lo que el primer ministro Benjamin Netanyahu denominó “Operación León Naciente”. De acuerdo con fuentes israelíes, comandos y drones infiltrados en Irán fueron utilizados para atacar capacidades defensivas clave.
El saldo preliminar es grave: al menos 78 personas habrían fallecido y más de 200 resultaron heridas, según el medio estatal iraní Nour News. Aunque la cifra no ha sido oficializada, las autoridades iraníes han confirmado muertes de alto perfil, entre ellas la del jefe de la Guardia Revolucionaria, Hossein Salami; el exdirector de la Organización de Energía Atómica, Fereydoon Abbasi; y el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, Mohammad Bagheri. También falleció el comandante de la fuerza aérea del Cuerpo de Guardianes de la Revolución, Amir Ali Hajizadeh, así como al menos seis científicos nucleares.
Desde Teherán, el líder supremo Alí Jamenei condenó el ataque y advirtió que Israel “ha sellado su propio destino”. En respuesta inicial, Irán lanzó 100 drones hacia territorio israelí, la mayoría interceptados.
🇮🇱⚡ #Mundo | Israel ataca Irán
Israel lanzó una ofensiva contra instalaciones nucleares y militares en Irán, incluida la planta de Natanz, en una operación calificada como “preventiva”.
Teherán respondió con 100 drones, interceptados en su mayoría. El ataque, que mató a altos… pic.twitter.com/yHs7cZnctj
— Tendencia Noticias (@TNnoticiasMx) June 13, 2025
Israel afirmó haber dañado severamente la planta nuclear de Natanz, uno de los principales centros de enriquecimiento de uranio del país persa. Netanyahu declaró que la operación continuará “los días que sean necesarios” y acusó a Irán de estar cerca de fabricar un arma nuclear, lo cual representa —según él— una amenaza existencial no solo para Israel, sino para el mundo entero.
Mientras tanto, Irán denunció que Estados Unidos colaboró con los ataques, aunque el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, negó cualquier implicación y respaldó el derecho de Israel a defenderse. Por su parte, el expresidente Donald Trump urgió a Teherán a retomar el diálogo sobre su programa nuclear, afirmando que “se les ha dado más de una oportunidad”.
La capital iraní no vivía una situación similar desde la guerra con Irak en los años ochenta. Aunque los ataques entre ambos países han sido constantes en los últimos años, esta operación representa una escalada sin precedentes, afectando directamente zonas residenciales y urbanas.
El escenario internacional se mantiene en máxima alerta, mientras se espera la reacción completa de Irán y la evolución de las tensiones en la región.