Autoridades mexicanas y estadounidenses desmantelaron un narcotúnel de aproximadamente un kilómetro de longitud en la colonia Nueva Tijuana, que conectaba una vivienda en la calle Macedonio Alcalá con un almacén en San Diego, California. El hallazgo, realizado el pasado martes 17 de junio, revela una infraestructura subterránea de alta sofisticación utilizada por el crimen organizado para el trasiego de drogas hacia Estados Unidos, con una operación que se estima activa desde hace más de una década.
El túnel, descubierto durante un operativo conjunto liderado por la Fiscalía General de la República (FGR), con apoyo de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), se encontraba oculto bajo una losa hidráulica en la sala y cocina de una residencia de dos pisos. La entrada, protegida por un mecanismo hidráulico, requería descender 13.5 metros por una escalera metálica deteriorada. En su interior, el pasadizo estaba equipado con sistemas de iluminación, ventilación y cableado eléctrico, lo que evidencia una construcción meticulosa y costosa.
El corredor subterráneo pasaba por debajo de viviendas, dos calles y, sorprendentemente, un cuartel de la Guardia Nacional, ubicado en lo que anteriormente eran los patios fiscales de la Secretaría de Hacienda, a unos 350 metros de la garita de Otay Mesa. Autoridades estadounidenses, alertadas por movimientos inusuales en la zona, colaboraron con la FGR para localizar la entrada en Tijuana tras no identificar la salida en territorio estadounidense.
“Este descubrimiento es un golpe significativo a las organizaciones criminales transnacionales que buscan explotar la frontera para actividades ilícitas”, declaró Jeffrey D. Stalnaker, jefe interino de la Patrulla Fronteriza del Sector San Diego. Por su parte, el secretario de Seguridad en Baja California, Laureano Carrillo, confirmó que no hubo participación de agentes estatales en el operativo, pero destacó la importancia de la vigilancia binacional.
Vecinos de la colonia Nueva Tijuana expresaron asombro ante el hallazgo, asegurando que la vivienda no mostraba señales sospechosas. “Parecía una casa normal, nunca imaginé que algo así estuviera pasando debajo de nosotros”, comentó un comerciante local. Otro residente señaló que los ocupantes de la vivienda habían estado ausentes en las últimas semanas, lo que ahora cobra sentido con el descubrimiento.
Este no es el primer narcotúnel encontrado en Tijuana. Según reportes, desde 1993 se han descubierto más de 95 túneles en la región de San Diego, muchos atribuidos al Cártel de Sinaloa. En 2022, otro pasadizo en la misma colonia conectaba con San Diego, y en julio de 2024, autoridades hallaron un túnel interconectado con uno sellado previamente. La frecuencia de estos hallazgos subraya la relevancia estratégica de Tijuana para el narcotráfico, así como los retos que enfrentan las autoridades para combatir estas operaciones clandestinas.
Las investigaciones continúan para identificar a los responsables de la construcción y operación del túnel, mientras se refuerza la vigilancia en la zona fronteriza. La Patrulla Fronteriza de Estados Unidos planea sellar el pasadizo con miles de galones de concreto para evitar su uso futuro por parte de organizaciones criminales.
