El Gobierno de Jalisco ha intensificado su política de gestión del agua mediante la modernización de sus plantas de tratamiento de aguas residuales, apostando por energías renovables para reducir costos operativos, minimizar el impacto ambiental y avanzar hacia una economía circular.
Infraestructura y operación actual
La entidad cuenta con 231 plantas de tratamiento, de las cuales 140 están en funcionamiento, procesando 13,057 litros por segundo, lo que representa el 93.31 por ciento de la capacidad instalada. De estas, 54 son operadas directamente por el Gobierno estatal.
Inversión y reconversión energética
Cada año se destinan 257 millones de pesos para la operación y mantenimiento de estas instalaciones. Además, siete plantas ya operan con energías limpias:
- Fotovoltaicas: Lagos de Moreno, Poncitlán, Atequiza y Arandas
- Biogás: Agua Prieta, El Ahogado y Ocotlán (generan entre el 40 y 70 por ciento de su consumo energético)
Visión integral y respaldo internacional
Karina Hermosillo Ramírez, Coordinadora General Estratégica de Gestión del Territorio, destacó que esta estrategia abarca todo el ciclo hídrico: uso, captación, gestión, saneamiento y preservación del recurso.
Por su parte, Mario López Pérez, titular de la Comisión Estatal del Agua, subrayó que los subproductos de las plantas —como lodos convertidos en fertilizantes y agua regenerada para reúso— fortalecen una economía circular. Esta visión cuenta con el respaldo del Banco Mundial, con quien se trabaja desde marzo para canalizar recursos adicionales.
Compromiso con la sostenibilidad
La estrategia estatal busca garantizar el derecho al agua para las generaciones presentes y futuras, alineándose con estándares internacionales y promoviendo resiliencia hídrica y eficiencia energética.








