Este jueves 31 de julio, la presidenta Claudia Sheinbaum y el expresidente estadounidense Donald Trump sostuvieron una llamada telefónica en la que acordaron una pausa de 90 días a la entrada en vigor de nuevos aranceles que estaban programados para aplicarse desde el 1 de agosto. La conversación fue calificada como “muy buena” por Sheinbaum y “fructífera” por Trump.
Desde su red social Truth Social, Trump destacó que el diálogo fue positivo gracias a la relación que ha logrado establecer con Sheinbaum. “Nos entendemos mejor”, afirmó. También explicó que, por la complejidad de la relación comercial con México —marcada por los retos y ventajas de la frontera—, se optó por mantener temporalmente el acuerdo anterior.
Durante estos 90 días, México continuará pagando un 25% de arancel al fentanilo, otro 25% a los automóviles y un 50% sobre el acero, aluminio y cobre. Además, Trump anunció que el gobierno mexicano aceptó eliminar inmediatamente diversas barreras comerciales no arancelarias.
La intención, dijo, es aprovechar este periodo para negociar un nuevo acuerdo comercial definitivo. En la reunión participaron altos funcionarios de su equipo, como J. D. Vance (vicepresidente), Scott Bessent (secretario del Tesoro), Marco Rubio (secretario de Estado), Howard Lutnick (secretario de Comercio), Jamieson Greer (embajador y representante comercial), Susie Wiles (jefa de Gabinete), y Stephen Miller (asesor de Seguridad Nacional), entre otros. También aseguró que se mantendrá la cooperación en temas fronterizos clave: seguridad, drogas e inmigración ilegal.
Por su parte, Sheinbaum celebró en sus redes que se haya evitado un golpe arancelario inmediato y destacó que esta pausa abre la puerta para construir un acuerdo más sólido y duradero. La mandataria estuvo acompañada en la llamada por Juan Ramón de la Fuente (Relaciones Exteriores), Marcelo Ebrard (Economía) y Roberto Velasco (subsecretario para América del Norte).








