El Departamento de Defensa de Estados Unidos inició el despliegue de fuerzas aéreas y navales en el sur del Mar Caribe como parte de una operación para enfrentar amenazas de cárteles latinoamericanos, con énfasis en organizaciones criminales de México y Colombia.
La acción obedece a una orden directa del presidente Donald Trump, quien ha designado a grupos como el Cártel de Sinaloa y el Tren de Aragua como organizaciones terroristas globales.
De acuerdo con fuentes oficiales, el objetivo es recolectar inteligencia, interceptar rutas de tráfico ilícito y reforzar la seguridad nacional. El despliegue contempla buques de guerra y aeronaves de vigilancia, integrados en una estrategia más amplia contra el narcotráfico y la migración irregular.
Si bien no se ha confirmado una intervención directa en territorio mexicano, analistas señalan que la presencia militar en la región incrementa la presión sobre las redes criminales y podría generar roces diplomáticos con los gobiernos involucrados.







