El Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió este jueves una alerta dirigida a bancos, casas de bolsa y otras entidades financieras, pidiéndoles reforzar su vigilancia ante posibles esquemas de lavado de dinero operados por redes chinas, las cuales estarían facilitando el financiamiento del tráfico de fentanilo en el país, en colaboración con cárteles mexicanos.
Según el gobierno del presidente Donald Trump, estas redes canalizan millones de dólares vinculados al narcotráfico, lo que ha encendido las alarmas entre las agencias estadounidenses encargadas de combatir el crimen financiero.
Como parte de esta directiva, se insta a las instituciones financieras a identificar perfiles de clientes que podrían estar involucrados en actividades ilícitas, aun sin saberlo. Entre los grupos señalados se encuentran ciudadanos chinos con fortunas difíciles de justificar, como estudiantes, amas de casa o jubilados, y personas que se rehúsan a proporcionar detalles sobre el origen de sus fondos.
El Departamento del Tesoro sostiene que estos individuos son utilizados, muchas veces sin su conocimiento, por organizaciones criminales para evadir los controles cambiarios de China, país que impone un límite anual de 50 mil dólares para la conversión de divisas extranjeras por persona. Ante esta restricción, algunas personas recurren a sistemas de banca clandestina, donde su dinero se transforma en dólares estadounidenses por canales informales.
Hasta ahora, la embajada china en Washington no ha respondido públicamente a estas acusaciones.
Ese mismo día, la Red de Control de Delitos Financieros del Tesoro, conocida como FinCEN, dio a conocer un informe que documenta la creciente diversificación de estas redes chinas de lavado de dinero. De acuerdo con el informe, sus actividades ya no se limitan a los cárteles de drogas, sino que también se han infiltrado en sectores como la trata de personas y negocios como centros de cuidado para adultos mayores en Nueva York, utilizados como fachada para el blanqueo de capitales.
El análisis de FinCEN se basó en más de 137 mil reportes de actividades sospechosas presentados bajo la Ley de Secreto Bancario entre enero de 2020 y diciembre de 2024, que en conjunto involucraron cerca de 312 mil millones de dólares.
En uno de los casos más relevantes del año pasado, autoridades federales detectaron una alianza operativa entre el cártel de Sinaloa y redes de banca informal chinas en territorio estadounidense. Esta red habría lavado aproximadamente 50 millones de dólares derivados del comercio ilegal de fentanilo, cocaína y otras sustancias, según fiscales federales.
El llamado a mayor vigilancia sobre ciudadanos chinos —incluidos estudiantes— se da en un contexto político en el que el presidente Trump, pese a su retórica restrictiva, ha anunciado que su gobierno permitirá el ingreso de 600 mil estudiantes chinos a universidades estadounidenses.