Mauricio Fernández Garza, empresario, político panista y cuatro veces alcalde de San Pedro Garza García, falleció la noche del lunes a los 75 años en su domicilio. Su muerte ocurre apenas días después de anunciar que abandonaba los tratamientos contra el cáncer que afectaba sus pulmones y de pedir licencia temporal como presidente municipal.
En una conferencia de prensa ofrecida el 15 de septiembre, Fernández —ya en silla de ruedas y con oxígeno— habló con crudeza sobre su decisión: “Ya paré todos mis tratamientos, decidí dejarme a la buena de Dios. Ya no me voy a tratar, ha sido pesadísimo tanto la quimio como la inmuno, y la realidad es nomás estar pateando el bote”.
Este martes, el gobernador Samuel García lamentó el deceso y anunció que el viernes se rendirá un homenaje póstumo en coordinación con la familia. “Puso todos sus esfuerzos en hacer de San Pedro un lugar seguro, pero también un epicentro cultural y ejemplo de urbanidad”, escribió en redes sociales. Empresarios, medios, mandatarios estatales e incluso el club de futbol Rayados de Monterrey sumaron condolencias a su familia.
Heredero de dos de las familias más influyentes de Nuevo León —su padre, Alberto Mario Fernández Ruiloba, fue empresario y fundador del PAN, y su madre, Margarita Garza Sada, destacada promotora cultural—, creció entre privilegios y desarrolló un estilo frontal, polémico y sin concesiones. Empresario, coleccionista y promotor cultural, creó el museo La Milarca, que alberga unas 3,500 piezas de su acervo personal. En TikTok, donde alcanzó más de dos millones de seguidores, solía contar las historias detrás de sus obras.
Su pasión por la paleontología también lo llevó a ser homenajeado en la ciencia: un fósil de plesiosaurio hallado en Vallecillo fue bautizado como Mauriciosaurus, en reconocimiento a su apoyo a la investigación.
En la política, Fernández ocupó la alcaldía de San Pedro en cuatro periodos (1989-1991, 2009-2012, 2015-2018 y desde 2024). También buscó la gubernatura en 2003, aunque perdió frente a Natividad González Parás. Durante sus mandatos fue conocido por blindar el municipio más rico de Latinoamérica con medidas de seguridad tan efectivas como cuestionadas, que lo convirtieron en un personaje polémico y mediático.
Entre sus frases más recordadas están las que lanzó en 2009 al asumir por segunda ocasión: “Me voy a tomar atribuciones que no tengo porque vamos a agarrar el toro por los cuernos”. Sus declaraciones y decisiones marcaron la época de la guerra contra el narcotráfico: desde anunciar la muerte de capos antes que las autoridades, hasta crear el “Grupo Rudo” para enfrentar al crimen, o diseñar una base de datos de trabajadores domésticos con el argumento de prevenir delitos.
Más allá de la política, Fernández se ganó fama por su carácter irreverente, su defensa de la legalización de las drogas y su visión de San Pedro como una especie de burbuja para las élites. Su figura quedó retratada en el documental El Alcalde (2012), de Diego Enrique Osorno, donde dijo sin titubeos: “Tengo muchos mecanismos para ayudarte a que te vaya mal si vienes a delinquir”.
Tras su fallecimiento, el secretario del Ayuntamiento, Mauricio Farah Giacoman, asumirá temporalmente la administración mientras el Congreso define al sustituto.
En una de sus últimas entrevistas, publicada por Grupo Reforma, el político resumió su relación con la muerte con la misma franqueza que lo caracterizó: “La muerte la tengo muy superada desde hace más de 50 años. Para mí es algo muy natural, y afortunadamente tengo todo muy preparado”.