El municipio de Poza Rica, en el norte de Veracruz, enfrenta una grave emergencia ambiental tras el desbordamiento del río Cazones, provocado por las intensas lluvias que han azotado gran parte del país en los últimos días. La creciente del afluente provocó inundaciones severas que dejaron viviendas, comercios y calles completamente bajo el agua.
De acuerdo con reportes locales y videos difundidos en redes sociales, el nivel del agua alcanzó más de siete metros de altura alrededor de las 6:30 de la mañana de este viernes, arrasando con automóviles, mobiliario urbano y diversos objetos.
Horas antes del siniestro, autoridades federales habían emitido una alerta ante el riesgo de desbordamiento, mientras elementos del Ejército Mexicano activaban los protocolos de auxilio a la población civil dentro del Plan DN-III-E, para evacuar y asistir a los habitantes de las zonas más afectadas.

Durante la conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum y la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez, confirmaron que 38 municipios del país han sufrido afectaciones por las lluvias e inundaciones recientes. En el caso de Álamo, Veracruz, se reportan más de cinco mil viviendas dañadas.
Las precipitaciones de las últimas 72 horas han causado deslaves y cortes en carreteras rurales, estatales y federales, así como en autopistas del norte de Veracruz. Además de Poza Rica, se registran daños en Costa Esmeralda, San Rafael y otras comunidades cercanas, donde las autoridades trabajan para restablecer la conectividad y atender a las familias damnificadas.