En un operativo marítimo conjunto, las fuerzas federales propinaron un golpe contundente al narcotráfico al interceptar un cargamento de aproximadamente 2.5 toneladas de cocaína frente a las costas de Michoacán, evitando así que cerca de cinco millones de dosis llegaran al mercado ilegal.
La acción fue encabezada por la Secretaría de Marina (Semar), que en su papel de Guardia Costera detectó y aseguró 87 bultos con la droga durante labores de vigilancia marítima y aérea rutinarias. En la operación participaron también la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Fiscalía General de la República (FGR), la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), en un esfuerzo de coordinación interinstitucional.

El decomiso se realizó en dos etapas. En la primera, personal naval avistó y confiscó 47 bultos que contenían 1,354 kilogramos de presunta cocaína. Posteriormente, al continuar con el patrullaje y seguimiento, se ubicó un segundo cargamento con 40 bultos adicionales, sumando 1,196 kilogramos del mismo estupefaciente.
De acuerdo con las autoridades, este aseguramiento representa una pérdida económica superior a los 980 millones de pesos para las organizaciones criminales, lo que constituye un golpe significativo a sus finanzas.
La Marina destacó que esta acción forma parte de los operativos permanentes de combate al tráfico de drogas en altamar, mediante los cuales la actual administración ha logrado confiscar cerca de 51 toneladas de aparente cocaína en aguas nacionales.
Toda la droga asegurada fue puesta a disposición del Ministerio Público Federal, quien se encargará de integrar las carpetas de investigación correspondientes para continuar con el proceso legal.









