Un vehículo cargado con explosivos estalló frente a una base de la policía comunitaria en Coahuayana, Michoacán, provocando la muerte de cinco personas y dejando al menos cinco más heridas.
La Fiscalía General de la República (FGR) confirmó que abrió una carpeta de investigación por el delito de terrorismo, al tratarse de un ataque directo contra elementos de seguridad.
¿Cómo ocurrió el incidente?
El estallido ocurrió alrededor de las 11:40 de la mañana sobre la avenida Rayón, en la colonia Centro de Coahuayana, y provocó daños en viviendas, comercios, vehículos y el suministro eléctrico. La explosión fue tan fuerte que se sintió en comunidades vecinas, incluso en municipios de Colima.
En el lugar se localizó la camioneta destruida con los restos de dos personas; ocho miembros de la policía comunitaria resultaron lesionados, y tres de ellos fallecieron mientras recibían atención médica. Las víctimas aún no habían sido identificadas hasta la noche del sábado.
El secretario de Gobierno estatal, Raúl Zepeda, informó que los heridos fueron trasladados en helicópteros a hospitales de alta especialidad en Morelia.
Continúa la búsqueda de los responsables.
En tanto, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla aseguró que se activaron de inmediato los servicios de emergencia por tierra y aire, y que se mantiene coordinación con autoridades federales para atender la emergencia.
Elementos del Ejército, la Marina, la Guardia Nacional y la Policía Estatal reforzaron la seguridad en la zona mientras continúa la búsqueda de los responsables.
Ningún grupo criminal se ha adjudicado el ataque, aunque fuentes policiales locales advierten que en la región operan grupos delictivos vinculados al Cártel Jalisco Nueva Generación.
Un posible acto terrorista: FGR
Este ataque, considerado por la FGR como un posible acto terrorista, es uno de los más graves registrados en Michoacán en los últimos años.
El último hecho con esta clasificación ocurrió en 2008, durante los festejos patrios en Morelia, cuando dos granadas causaron ocho muertos y más de un centenar de heridos.
El atentado ocurre en medio de la implementación del “Plan Michoacán por la Paz y la Justicia”, puesto en marcha tras el asesinato del alcalde de Uruapan el pasado 1° de noviembre, y que busca contener la ola de violencia que persiste en la entidad.