El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que autoriza la imposición de aranceles adicionales a los países que vendan o suministren petróleo a Cuba, al considerar que la isla representa una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional y la política exterior estadounidense.
¿En qué consiste la medida?
El Departamento de Comercio será el encargado de identificar a los países que provean crudo o derivados a Cuba, mientras que el Secretario de Estado, Marco Rubio, determinará qué sanciones aplicar y su alcance. La decisión se apoya en la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, que faculta al Ejecutivo para actuar ante amenazas externas.
¿A quiénes impacta?
La disposición afectará directamente a los países que mantengan vínculos energéticos con Cuba, entre ellos México, que figura entre los principales proveedores de petróleo a la isla. Asimismo, empresas privadas que comercien con el gobierno cubano podrían enfrentar restricciones o sanciones comerciales.
¿Cuál es el trasfondo político?
Trump justificó la medida al acusar al gobierno cubano de respaldar a grupos y regímenes hostiles como Rusia, China, Irán, Hamás y Hezbolá, además de promover actividades desestabilizadoras en la región.
El objetivo, según la Casa Blanca, es presionar a La Habana para que modifique su política exterior y se alineé con los intereses de Washington, reactivando así la línea dura hacia la isla que marcó su primer mandato.