La histórica reunión entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el mandatario colombiano, Gustavo Petro, se llevó a cabo el martes 3 de febrero de 2026 en la Casa Blanca, marcando un giro notable en las relaciones bilaterales tras meses de tensiones públicas.
El encuentro, que duró cerca de dos horas en privado, se desarrolló en un ambiente cordial, superando las expectativas iniciales dadas las diferencias políticas y meses de intercambios duros entre ambos líderes.
Durante la conversación abordaron temas de interés regional, como la cooperación en la lucha contra el narcotráfico, la situación en Venezuela y posibles caminos de colaboración económica y estratégica, aunque no se anunciaron acuerdos formales específicos.
Trump elogió el tono de la cita y destacó el cambio de actitud, describiendo su relación con Petro como positiva, mientras que el presidente colombiano también valoró el diálogo como constructivo y mostró apertura para continuar trabajando juntos en asuntos clave.
Analistas consideran que este encuentro podría representar un punto de inflexión en las relaciones entre Estados Unidos y Colombia, con un enfoque pragmático para avanzar en cooperación pese a desacuerdos previos.

