Guadalajara enfrenta un encarecimiento acelerado en el mercado inmobiliario que impacta directamente en las familias. Ante este panorama, el regidor de Morena, José María “Chema” Martínez, presentó una iniciativa para que el Ayuntamiento eleve al Congreso del Estado una reforma al Código Civil de Jalisco que establezca un límite legal a los incrementos anuales de arrendamiento, vinculándolos estrictamente a la inflación.
La propuesta plantea que las rentas solo puedan aumentar una vez al año y nunca por encima del índice inflacionario oficial. Martínez sostuvo que la medida está respaldada por un criterio reciente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que validó la constitucionalidad de fijar topes a los aumentos de renta bajo el principio del derecho a la vivienda digna.
“El derecho a la vivienda no es solamente adquirir una casa; también es poder rentar sin que el mercado especulativo te expulse de tu ciudad”, expresó el regidor, quien ha denunciado reiteradamente lo que llama las “pinches rentas caras”.
Martínez advirtió que el encarecimiento inmobiliario está desplazando a jóvenes, trabajadores y familias hacia la periferia, donde las condiciones de movilidad y servicios públicos son insuficientes. La iniciativa, subrayó, no implica gasto público ni subsidios, sino reglas claras que den certeza jurídica tanto a arrendatarios como a propietarios.
El regidor recordó que en la pasada legislatura impulsó la reforma que consagró el derecho a una vivienda digna en la Constitución de Jalisco, antecedente que hoy permite avanzar hacia mecanismos concretos para hacer efectivo ese derecho.
Con esta nueva propuesta, la discusión se traslada del discurso a la norma: establecer límites claros al incremento de las rentas como medida de justicia social y protección para quienes ven cada vez más lejana la posibilidad de vivir dignamente en Guadalajara.