Después de más de una década evadiendo operativos de captura, la historia de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, llegó a su fin tras un operativo realizado por el Ejército Mexicano en la sierra del estado de Jalisco.
El líder criminal, de 59 años y considerado uno de los narcotraficantes más buscados por autoridades de México y Estados Unidos, fue localizado en el municipio de Tapalpa, una zona montañosa ubicada a unos 130 kilómetros al sur de Guadalajara.
De acuerdo con información proporcionada por el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional, el general Ricardo Trevilla Trejo, la ubicación del capo fue posible luego de que personal de inteligencia militar siguiera a un hombre cercano a una de las parejas de Oseguera Cervantes. Ese contacto llevó a la mujer hasta Tapalpa, donde presuntamente se reunió con el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación.
Tras su salida del lugar al día siguiente, los militares detectaron que el capo permanecía resguardado en una cabaña dentro de una zona boscosa, protegido por un grupo armado que actuaba como su círculo de seguridad.
El operativo fue ejecutado con unidades especiales desplegadas por tierra y aire, incluyendo al menos seis helicópteros. Cuando las fuerzas federales intentaron capturarlo, los escoltas del capo respondieron con un ataque armado, lo que desencadenó un intenso enfrentamiento.
Durante el intercambio de disparos, ocho integrantes del CJNG fueron abatidos por elementos del Ejército. Oseguera Cervantes y algunos de sus hombres intentaron escapar hacia una zona de vegetación densa, pero fueron alcanzados por las fuerzas especiales.
El líder del cartel resultó gravemente herido, al igual que dos de sus escoltas. Los tres fueron trasladados en helicóptero hacia una instalación militar en Jalisco, pero murieron durante el trayecto, según informó la Sedena.
En el lugar donde se encontraba refugiado el capo, las autoridades aseguraron diversas armas de alto poder, municiones y dos lanzacohetes: uno tipo RPG de fabricación rusa y otro sistema Blindicide. Durante el operativo, uno de los helicópteros militares fue impactado por un proyectil, aunque logró regresar de forma segura a una base militar.
Paralelamente, en otro operativo realizado en el municipio de El Grullo, también fue abatido Hugo “H”, alias “El Tuli”, identificado como uno de los principales operadores financieros y brazo derecho de “El Mencho”.
Las autoridades señalaron que “El Tuli” coordinaba acciones de represalia del grupo criminal, entre ellas bloqueos carreteros, incendios de vehículos y ataques contra instalaciones militares y de seguridad. Incluso, habría ofrecido pagos a integrantes del cartel por cada elemento del Ejército que lograran asesinar.
Violencia tras el operativo
Tras confirmarse la muerte del líder del CJNG, el grupo criminal respondió con una ola de violencia en distintos puntos del país. En Jalisco se registraron numerosos narcobloqueos, incendios de vehículos y ataques a comercios, además de cierres en carreteras y vialidades en ciudades como Guadalajara, Puerto Vallarta y Lagos de Moreno.
El Gobernador del estado, Pablo Lemus, activó un “código rojo” y pidió a la población permanecer en casa mientras las autoridades restablecían el orden.
De acuerdo con reportes federales, durante la jornada se registraron más de 250 bloqueos en al menos 20 entidades del país, muchos de ellos con vehículos incendiados que obstaculizaban carreteras y avenidas.
Los ataques de represalia dejaron un saldo de al menos 25 elementos de seguridad muertos, incluidos integrantes de la Guardia Nacional y otras corporaciones, además de alrededor de 30 presuntos delincuentes fallecidos en distintos enfrentamientos.
La violencia también generó afectaciones en aeropuertos como los de Guadalajara y Puerto Vallarta, donde varias aerolíneas cancelaron o desviaron vuelos ante el clima de inseguridad.
Apoyo de inteligencia de Estados Unidos
La Sedena informó que el operativo contó con información de inteligencia proporcionada por el Gobierno de Estados Unidos dentro del marco de cooperación bilateral en materia de seguridad.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó que Washington brindó apoyo informativo para ubicar al líder criminal, aunque enfatizó que la operación fue ejecutada exclusivamente por fuerzas mexicanas.
El Gobierno estadounidense había ofrecido una recompensa de hasta 15 millones de dólares por información que condujera a la captura de Oseguera Cervantes, mientras que en México la recompensa ascendía a más de 30 millones de pesos.
La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció el trabajo del Ejército, la Guardia Nacional y el gabinete de seguridad, y reiteró que, aunque existe cooperación con Washington, las operaciones de seguridad en territorio nacional son realizadas únicamente por fuerzas mexicanas.