Beirut vive una nueva escalada de violencia tras intensos bombardeos en los suburbios del sur de la capital libanesa. Las Fuerzas de Defensa de Israel emitieron órdenes de evacuación para miles de familias, lo que provocó una salida masiva de civiles ante el temor de nuevos ataques.
De acuerdo con autoridades locales, la ofensiva dejó más de 200 personas muertas y alrededor de 1,100 heridas. Equipos de emergencia continúan trabajando entre edificios dañados, mientras hospitales reportan saturación por la cantidad de víctimas.
Israel señaló que los ataques estuvieron dirigidos a objetivos vinculados con Hezbollah. Sin embargo, organismos internacionales y autoridades libanesas advirtieron sobre el impacto en zonas densamente pobladas y el elevado número de civiles afectados.








