La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, envía a todas las menores migrantes embarazadas no acompañadas detenidas por autoridades de inmigración a un solo albergue colectivo en el sur de Texas, pese a objeciones de funcionarios de salud y bienestar infantil que advierten carencias en la atención especializada que requieren.
Siete fuentes de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR), del Departamento de Salud y Servicios Humanos, expresaron inquietud por la medida, al señalar que el centro y la zona no disponen de la atención especializada necesaria para embarazos de alto riesgo. Los informantes pidieron mantener su identidad en reserva ante posibles represalias.
Desde finales de julio, más de una docena de menores embarazadas han sido enviadas al albergue ubicado en la ciudad fronteriza de San Benito. Algunas tienen apenas 13 años y, de acuerdo con los testimonios, al menos la mitad de los embarazos derivan de violación. Debido a su edad, todos los casos son considerados de alto riesgo, especialmente entre las niñas más pequeñas.
Funcionarios señalaron que se trata de un grupo particularmente vulnerable y advirtieron que existe inquietud entre el personal ante la posibilidad de que las menores no reciban la atención médica necesaria. La decisión representa un cambio respecto a la práctica previa, que distribuía a las adolescentes embarazadas en distintos albergues o familias de acogida con capacidad para atender estos casos.
Fuentes de la ORR, exfuncionarios, profesionales de la salud y defensores de migrantes expresaron preocupación por el impacto de la medida y consideraron que podría limitar el acceso a servicios reproductivos, al concentrar a las menores en un estado donde el aborto enfrenta fuertes restricciones.
Jonathan White, exfuncionario federal de salud que dirigió el programa de menores no acompañados durante parte del primer mandato de Trump, afirmó que la decisión estaría relacionada con el acceso al aborto. Señaló además que la administración ya había intentado restringir este servicio para menores migrantes en 2017, sin éxito, y que ahora retoma esa política mediante la reubicación en Texas.








