Erika María “N”, de 63 años, fue detenida en Venezuela tras activarse una ficha roja de Interpol, acusada del feminicidio de Carolina Flores Gómez, exreina de belleza, en la Ciudad de México. La captura fue confirmada por la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, que informó que la mujer permanecía prófuga desde el 15 de abril, fecha en la que presuntamente asesinó a su nuera dentro de un departamento ubicado en la zona de Polanco.
Según las investigaciones, el crimen ocurrió en el interior del domicilio familiar, donde se encontraban también el esposo de la víctima, identificado como Alejandro “N”, y el hijo de ambos, un bebé de ocho meses. El hecho quedó registrado por una cámara con sensor de movimiento instalada en la vivienda. En las imágenes, difundidas días después, se observa una discusión entre ambas mujeres antes de que salgan del ángulo de grabación; posteriormente se escuchan seis detonaciones y gritos.
De acuerdo con el material, tras los disparos, el esposo ingresa a la habitación con el menor en brazos y cuestiona a su madre sobre lo ocurrido. Ella responde con aparente calma, argumentando que reaccionó por enojo. El intercambio posterior deja ver un conflicto familiar marcado por tensiones previas.
Las autoridades detallaron que la mujer fue arrestada en Caracas luego de haber ingresado a ese país el 16 de abril, presuntamente tras huir vía Panamá. Inicialmente fue detenida por resistencia a la autoridad y actualmente permanece bajo custodia mientras se llevan a cabo los trámites para su extradición a México.
El caso ha generado indignación y cuestionamientos. Entre ellos, destaca el testimonio de un guardia de seguridad del edificio, quien aseguró no haber escuchado detonaciones, así como el hecho de que la denuncia formal se realizara casi un día después del crimen.
Por su parte, Reyna Flores Molina, madre de la víctima, relató en entrevista que no percibía señales previas de violencia que hicieran prever el desenlace. Sin embargo, reconoció que la relación entre su hija y la suegra se había deteriorado desde su mudanza a la capital meses atrás, especialmente durante el embarazo.
El caso continúa bajo investigación como feminicidio y ha reavivado el debate sobre la actuación de las autoridades y la violencia contra las mujeres en el país.








