Diana Toro Díaz, señalada por autoridades de Estados Unidos como pieza clave en las finanzas del Cártel de Sinaloa, fue arrestada en Montreal, Canadá, luego de permanecer durante años bajo una identidad falsa.
Su captura ocurrió en el aeropuerto internacional Montréal-Trudeau, cuando intentó ingresar al país utilizando documentación apócrifa.
La mujer, de 44 años, es esposa de Alejandro Flores Cacho, identificado como uno de los principales coordinadores de una red de narcopilotos vinculada al mismo grupo criminal.
Actualmente, Toro Díaz se encuentra bajo custodia en el Centro de Detención de Inmigrantes de Laval, mientras se define su situación legal y un posible proceso de extradición hacia Estados Unidos.
Hasta ahora, no se han establecido fechas para audiencias ni se ha confirmado si enfrentará cargos en territorio canadiense.
Detención y vida bajo perfil
De acuerdo con reportes de medios locales, la detención se logró gracias a una alerta emitida por el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, que mantenía a Toro Díaz en su lista de personas buscadas por delitos relacionados con narcotráfico y lavado de dinero.
Paralelamente, la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá continúa investigando el uso de identidades falsas y los mecanismos de ocultamiento empleados por la detenida.
Durante años, la familia vivió en Montreal en una zona de alto nivel económico, donde sus hijos asistían a una escuela privada, sin levantar sospechas dentro de la comunidad.
Antecedentes y red financiera
Toro Díaz ya había enfrentado a la justicia en México. En 2006 fue detenida tras el aseguramiento de 5.5 toneladas de cocaína en el aeropuerto de Ciudad del Carmen, aunque fue liberada un año después por falta de pruebas.
En 2010, tanto ella como su esposo fueron incluidos por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) en la lista de narcotraficantes internacionales bajo la Ley Kingpin, lo que permitió congelar sus bienes y bloquear operaciones financieras.

Según autoridades estadounidenses, ambos habrían construido una compleja red de empresas fachada —incluyendo negocios de carga aérea, restaurantes, actividades agrícolas y un club deportivo— utilizadas para el lavado de dinero.
El rol de Flores Cacho
Alejandro Flores Cacho es considerado un operador estratégico dentro del Cártel de Sinaloa, especialmente en la logística aérea.
Investigaciones lo ubican como coordinador de una red internacional de pilotos encargados de trasladar drogas y recursos ilícitos desde Sudamérica hacia México y Estados Unidos desde inicios de los años 2000.

Autoridades estadounidenses lo describen como un actor clave en la estructura criminal durante el liderazgo de Joaquín “El Chapo” Guzmán e Ismael “El Mayo” Zambada.
Desde 2008 enfrenta cargos formales en una corte federal en Houston por narcotráfico y lavado de dinero, pero permanece prófugo junto con varios de sus colaboradores.








