Con 277 empresas registradas y 9,300 guardias en activo, la seguridad privada en Jalisco se consolida como un complemento indispensable de la autoridad pública, protegiendo infraestructura empresarial, residencias y espacios comerciales en un estado que mantiene cifras elevadas de robos a casa habitación.
Complemento estratégico a la seguridad pública
“Somos parte de esta estadística; hemos logrado detener o impedir robos en condominios. Nos toca coadyuvar con la seguridad pública de Zapopan y trabajar de la mano con las autoridades policiacas”, afirmó Enrique Pineda, director de Servicios de Custodia y Vigilancia Covi, en entrevista para Tendencia Noticias.
Pineda aseguró que la seguridad privada se articula con las fuerzas policiales estatales y municipales a través del C5 y el esquema Escudo Jalisco, usando herramientas de análisis para prevenir incidentes y compartiendo información con autoridades locales. Este modelo ha permitido contribuir a la comunidad y reducir el robo a casa habitación en el municipio.
Retos principales: capital humano y perfil de personal
El director señaló que, a raíz de la pandemia, la búsqueda y retención de personal se volvió más compleja. “Desde los tiempos de pandemia cambió la dinámica social y surgió el boom de las empresas de reparto; muchas personas que estaban con nosotros hoy están en esa área”, explicó Pineda. Ese fenómeno representa un reto para las empresas de seguridad privada.
Servicios de Custodia y Vigilancia Covi cuenta con aproximadamente 85 elementos activos para cumplir sus funciones. Pineda describió el riesgo latente en la labor de seguridad, aunque consideró que la situación es relativamente estable, ya que han observado un descenso en las incidencias delictivas dentro de sus servicios.
Importancia de elementos bien entrenados
Los guardias de seguridad privada laboran alrededor de 58 horas semanales, lo que exige entrenamiento especializado para mantener la efectividad. La capacitación obligatoria incluye:
- Análisis de riesgo previo y asignación de personal según el nivel de riesgo.
- Protocolos de atención a ciudadanos y visitantes.
- Uso de tecnología avanzada: vigilancia, control de acceso y análisis de datos con inteligencia artificial.
Pineda remarcó el valor humano: “Ellos nos representan; muchas empresas los ven como un escalón más bajo en sus organigramas. Para nosotros, el elemento de seguridad privada —el que está en la calle— es quien nos da de comer”.
El resultado, dijo, es un ambiente de tranquilidad para la ciudadanía y para la inversión, protegiendo el motor económico de Jalisco y creando entornos más seguros y resilientes.
Quiénes deben contratar seguridad privada
“Nos especializamos en condominios, sector que ha tenido un boom demográfico en urbes como esta. También es útil en plazas comerciales para el control de accesos, en hospitales para regular ingresos, y en cualquier área que requiera control de acceso y prevención de riesgos”, añadió Pineda.
Zapopan, uno de los municipios más poblados de Jalisco con más de 1.5 millones de habitantes, enfrenta el reto de la seguridad ciudadana. La seguridad privada se presenta como una herramienta complementaria para prevenir robos a casa habitación, especialmente en zonas residenciales de alto valor donde el control de vehículos y la vigilancia 24/7 son críticos.
La empresa cuenta con presencia en redes sociales; los interesados pueden localizar a Servicios de Custodia y Vigilancia Covi en Facebook para solicitar información. Además, la compañía opera patrullas distintivas que llevan la imagen de una pantera negra —símbolo de la empresa—; los ciudadanos pueden acercarse a cualquiera de esas unidades para pedir informes directamente.
Con una regulación fortalecida, 9,300 guardias profesionales y una articulación estratégica con la autoridad pública, Jalisco demuestra que la seguridad privada es una pieza clave para la tranquilidad ciudadana y el desarrollo económico del estado, protegiendo activos, personas y la actividad productiva jalisciense.








