El deterioro del sistema hídrico ha afectado a cerca de 200 colonias del Área Metropolitana de Guadalajara; autoridades reconocen décadas de rezago en infraestructura.
La crisis en la calidad del agua que enfrenta el Área Metropolitana de Guadalajara llevó al Gobierno de Jalisco y al SIAPA a poner en marcha un plan estratégico con inversiones superiores a los 20 mil millones de pesos, con el objetivo de frenar el deterioro del sistema hídrico y evitar que el problema escale a una situación de mayor riesgo para la población.
Durante el anuncio, autoridades del Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) reconocieron que el problema de la calidad del agua es histórico y se ha agravado durante los últimos 25 años debido a la falta de inversiones de largo plazo en infraestructura.
Aunque el organismo abastece a casi 2 mil colonias del Área Metropolitana de Guadalajara, en los últimos días alrededor de 200 colonias han registrado afectaciones relacionadas con la calidad del agua.
Ante este panorama, el gobernador Pablo Lemus instruyó la instalación de una mesa ejecutiva permanente para atender de forma interdisciplinaria la problemática y desarrollar una estrategia integral que contemple acciones en calidad del agua, abastecimiento, distribución, saneamiento, prevención de inundaciones y atención de socavones.
Como parte de las primeras medidas, el Gobierno de Jalisco destinará de manera inmediata más de 5 mil millones de pesos para ejecutar más de 30 acciones de corto, mediano y largo plazo.
Entre las obras prioritarias destaca el inicio de la construcción de un nuevo módulo en la Planta Potabilizadora Número Uno, en Miravalle, una instalación con casi 70 años de operación que actualmente potabiliza más de la mitad del agua que consume el Área Metropolitana de Guadalajara.
También avanza la segunda etapa del acueducto y sistema de bombeo de La Calera, proyecto que permitirá desviar el suministro del antiguo sistema Chapala-Guadalajara para evitar que el agua atraviese la zona más contaminada del Canal de Las Pintas antes de llegar a la planta de Miravalle.
Asimismo, se encuentra en proceso el colector Villa Fontana, ubicado entre Tlaquepaque y Tlajomulco, además de otras obras de saneamiento que buscan mejorar las condiciones del sistema hídrico.
Las autoridades estiman que estas primeras acciones, financiadas con recursos estatales, comenzarán a reflejar mejoras en la calidad del agua durante el próximo año.
Sin embargo, reconocieron que la solución definitiva requerirá cuatro grandes proyectos adicionales, entre ellos la construcción de un nuevo acueducto sustituto Chapala-Guadalajara, la reconversión de la Planta Potabilizadora Número Uno, la modernización de la Planta Número Tres y la ampliación de la Planta Potabilizadora Número Cinco.
La inversión total supera los 20 mil millones de pesos y dependerá también del respaldo del Gobierno Federal y de la aprobación del Congreso de Jalisco para obtener el financiamiento necesario.
Las autoridades hicieron un llamado a los tres niveles de gobierno, al Poder Legislativo y a la ciudadanía para asumir una responsabilidad compartida en la recuperación del sistema hídrico, al advertir que las decisiones que se tomen en los próximos meses serán determinantes para garantizar agua de calidad a las futuras generaciones.








