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A descansar por decreto, hoy juega México

Por José Antonio Chávez Lamadrid
La FEMEXFUT es una asociación civil totalmente privada. Es quien administra a la selección de fútbol y donde salen los sueldos de los jugadores, equipo técnico y cualquiera que esté metido con dicha empresa. La intención del gobierno no es otorgar un día de asueto generalizado, sino vaciar las calles y mitigar la carga vehicular en las inmediaciones del estadio sede durante el encuentro futbolístico.
Ser mexicano es un adjetivo que fija propiedades, establece condiciones así como también decreta las relaciones diversas que se sostienen con otras entidades que no califican a la condición de serlo. Ser mexicano modifica al sustantivo: la persona. De esa manera podemos decir que todo México juega contra los jugadores que defienden su propio adjetivo calificativo en el fútbol.
Existe un orgullo colectivo, por ser una sociedad que “aguanta todo”, desde jornadas laborales extenuantes e injusticias hasta crisis económicas profundas, usualmente romantizado bajo la figura del trabajador incansable. Este héroe a nivel personal, desincentiva la exigencia de derechos laborales justos, perpetúa la baja productividad por hora y normaliza la falta de un balance saludable entre la vida laboral y familiar. Pero ha demostrado saber festejar a su selección pese a cualquier desencanto político, cualquier emergencia de seguridad y unirse en apoyo desmesurado a quienes representan una nación desde la iniciativa privada.
Sobre los días de descanso en México, hay tres momentos que podemos resaltar para entender cómo se llegó a tener días de descansos obligatorios en el país; La Reforma del Estado capitalizada en la Constitución de 1857 es punta de lanza tanto en derechos laborales como en logros civiles, como la separación de los asuntos de la iglesia y el ámbito público:
1859 Benito Juárez: Como Presidente expidió la Ley sobre Días Festivos Civiles. Esta ley separó las festividades religiosas de las obligaciones del Estado y fijó un calendario con los domingos libres y nueve fechas festivas obligatorias al año.
1913 – 1917 Descanso dominical: Un día libre por cada seis de trabajo; se declaró obligatorio en la Ciudad de México el 15 de julio de 1913 tras fuertes presiones de los sindicatos de artesanos. Esta garantía se elevó a rango constitucional a nivel país con la promulgación del Artículo 123 en la Constitución de 1917.
1931 La LFT de 1931: Conjuntó el descanso semanal obligatorio y los días festivos nacionales en un solo marco legal obligatorio para todas las empresas privadas y sectores del país. Este esquema evolucionó hasta la ley actual de 1970, la cual en su artículo 74 detalla los días feriados obligatorios vigentes.
El mundial de fútbol es un síntoma latente de la globalización y todos sus efectos. El descanso es necesario, posible y no obligatorio. Cae bien el “home office” aunque los seleccionados no sean funcionarios públicos y se sacrifiquen ellos por nosotros.