La venta de tarjetas SIM listas para usarse, presuntamente registradas con datos de terceros, pone en duda la efectividad del nuevo padrón telefónico. Especialistas alertan que esta práctica podría facilitar delitos como la extorsión y la suplantación de identidad.
Mientras el Gobierno federal impulsa el registro obligatorio de líneas telefónicas mediante la CURP para combatir delitos como la extorsión y el fraude, en diversos establecimientos ya es posible comprar chips de telefonía móvil sin presentar identificación y, en algunos casos, con un registro previo.
Durante un recorrido por negocios dedicados a la reparación de celulares y la venta de accesorios, vendedores ofrecieron tarjetas SIM con número telefónico asignado y listas para activarse. Incluso aseguran que son una mejor opción que las disponibles en tiendas de conveniencia porque “no piden CURP” y algunas incluyen una recarga inicial para atraer compradores.
La misma práctica se detectó en la Plaza de la Tecnología, frente al Mercado Corona, donde comerciantes ofrecen chips de Bait, Telcel y AT&T por alrededor de 50 pesos, sin solicitar documentos oficiales.
¿Por qué preocupa la venta de chips preregistrados?
Para el Doctor en Derecho Francisco Jiménez, profesor investigador de la Universidad de Guadalajara este escenario confirma una preocupación que ya había anticipado.
“Lo habíamos advertido. Más que resolver el problema de las llamadas de extorsión, el registro obligatorio de líneas podría estar generando nuevos problemas”, afirmó.
El especialista considera que la estrategia para combatir este delito debería enfocarse en desmantelar las redes desde donde operan los extorsionadores, especialmente los centros penitenciarios y los llamados “call centers” criminales.
“Las llamadas de extorsión deben atacarse donde realmente se originan. La delincuencia organizada ya encontró la forma de conseguir chips registrados a nombre de otras personas. Va varios pasos adelante de las autoridades”, señaló.
El mayor riesgo es el robo de identidad
Jiménez Reynoso explicó que el principal problema surge cuando una línea telefónica queda registrada con los datos de una persona que desconoce por completo su existencia.
“Si ese número se utiliza para cometer una extorsión u otro delito, la primera persona que aparecerá en una investigación será quien figura como titular del registro, aunque nunca haya comprado ese chip”, advirtió.
A decir del académico, esta práctica podría derivar en casos de robo o suplantación de identidad, además de generar complicaciones legales para ciudadanos inocentes.
También alertó sobre quienes adquieren este tipo de tarjetas SIM.
“Quien compra un chip registrado a nombre de otra persona sabe que no le pertenece. Eso podría derivar en responsabilidades legales y en una investigación por el uso de una identidad ajena”, explicó.
El registro obligatorio de líneas avanza lentamente
Desde el 9 de enero de 2026, todas las líneas móviles de prepago y pospago deben vincularse a una persona física o moral mediante la CURP y documentos oficiales.
El objetivo es eliminar el anonimato en las comunicaciones telefónicas y facilitar las investigaciones relacionadas con delitos como extorsión, fraude, secuestro y robo de identidad.
Sin embargo, el avance ha sido menor al esperado. Hasta el 5 de junio se habían registrado 56.7 millones de líneas, apenas el 39.3 % de los 144.5 millones de números celulares activos en México.
Aunque la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones sostiene que muchos usuarios realizarán el trámite conforme se acerque la fecha límite, especialistas consideran que existe desconfianza ciudadana sobre el manejo de los datos personales.
Fernando Jiménez Sánchez, investigador del Colegio de Jalisco, también atribuye el bajo porcentaje de registros a la gran cantidad de líneas cuya titularidad aún no está plenamente identificada.
¿Qué recomienda el especialista?
Ante la venta de chips preregistrados, Francisco Jiménez Reynoso recomienda que los ciudadanos verifiquen cuántas líneas telefónicas aparecen a su nombre y soliciten la baja inmediata de aquellas que no reconozcan.
Asimismo, pidió evitar la compra de tarjetas SIM registradas con datos de terceros.
“Lejos de solucionar el problema de la extorsión, esta práctica puede abrir la puerta a nuevos delitos relacionados con el robo de identidad. Lo más recomendable es no adquirir estos chips y esperar a que las autoridades aclaren cómo atenderán esta situación”, concluyó.








