Lo que ocurre en la barranca de Zapopan podría configurarse como un ecocidio. El regidor Mauro Lomelí Aguirre presentó una denuncia formal ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) por la presunta descarga de lixiviados del relleno sanitario de Picachos hacia cuerpos de agua que desembocan en el Río Santiago.
La acción, impulsada por el edil morenista, está respaldada con más de 13 pruebas entre videos, fotografías y testimonios de pobladores de la zona.
“Presentaremos una denuncia ante la Profepa por el presunto daño ambiental en los cuerpos de agua adyacentes al Relleno Sanitario Metropolitano Poniente Picachos, los cuales son el Río Grande y el Río Milpillas que conecta con las cascadas de Huaxtla y termina en el Río Santiago”, expuso Lomelí Aguirre al anunciar la denuncia.
De acuerdo con la investigación documentada por el regidor, el daño es evidente en las cascadas de Huaxtla y en el Río Milpillas, y tendría afectaciones directas en comunidades como Huaxtla, Mesa de San Juan, Ixcatán y San Francisco Ixcatán.
Picachos no sería el único caso: señalan a Copala
La denuncia integrada por Lomelí va más allá de Picachos. También incluye señalamientos sobre el antiguo relleno de Copala, clausurado hace 30 años y que, según los testimonios recabados, seguiría filtrando lixiviados.
El regidor solicitó que se investigue la presunta apertura deliberada de compuertas antes de la temporada de lluvias como origen del derrame.
Cuestionan conflicto de interés en la autoridad ambiental
Uno de los elementos que la alianza puso sobre la mesa es la falta de actuación de la autoridad estatal.
Denunciantes y legisladores señalan que el titular de la Profepa mantiene un vínculo familiar directo con la Presidencia Municipal de Zapopan, lo que podría explicar la ausencia de inspecciones y sanciones.
Lomelí pidió que el caso sea atraído a nivel federal para garantizar imparcialidad, determinar el daño ambiental en la cuenca y ordenar la contención inmediata de los escurrimientos.












