Pese a ser una pieza clave para el equilibrio ambiental de Zapopan y la zona metropolitana, el bosque El Centinela y las Cañadas de San Isidro aún esperan una definición jurídica en el Congreso de Jalisco. A ocho años de que habitantes y autoridades locales iniciaran gestiones para su resguardo, la diputada Gabriela Cárdenas urgió al Pleno a votar el dictamen que lo declararía Área Natural Protegida (ANP).

El cuello de botella legislativo Aunque la Comisión de Medio Ambiente ya dio luz verde a la iniciativa para elevar a 254 hectáreas a la categoría de Parque Ecológico Municipal, el dictamen no ha llegado al Pleno para su votación final. La legisladora de Movimiento Ciudadano señaló que el rezago administrativo mantiene al bosque en una situación de vulnerabilidad ante la próxima temporada de estiaje.
Los riesgos: Ciudad contra Bosque La zona no solo enfrenta el riesgo de incendios; históricamente ha sido blanco de invasiones y presión inmobiliaria. La propuesta legislativa busca:
Frenar la expansión urbana descontrolada.
Consolidar el corredor biológico Cerro Viejo – Barranca del Río Santiago.
Implementar mecanismos de vigilancia ciudadana y restauración.
“Proteger El Centinela no es solo una decisión legal, es una tarea continua que requiere coordinación”, sostuvo Cárdenas, quien ha seguido el tema desde sus dos periodos como regidora hasta su actual posición en el Congreso.








