El portavoz del Ministerio de Salud de Irán, Hossein Kermanpour, informó este domingo que los ataques aéreos lanzados por Israel desde el viernes han causado la muerte de 224 personas y heridas a más de 1,200. En un mensaje publicado en la red social X, Kermanpour detalló que 1,481 personas han sido hospitalizadas debido a los bombardeos, de las cuales 1,257 han requerido atención médica por heridas de diversa gravedad. El funcionario destacó el esfuerzo del personal sanitario iraní, elogiando su “incansable servicio” en medio de la crisis.
Los ataques israelíes, que continuaron por tercer día consecutivo este domingo, han golpeado objetivos clave en Teherán, incluyendo la sede del Ministerio de Exteriores, el Comando de la Policía de la capital y zonas residenciales. Según la agencia estatal de noticias IRNA, también se reportó la detonación de cinco coches bomba en la ciudad, lo que ha incrementado el clima de tensión y miedo entre la población.
El Ministerio de Salud iraní señaló que el 90% de las víctimas son civiles, incluyendo mujeres y niños, lo que ha generado críticas internacionales y llamados a la contención. Por su parte, Israel reporta 14 muertos y 390 heridos en su territorio debido a los contraataques iraníes con más de 270 misiles desde el viernes, de los cuales 22 lograron evadir las defensas aéreas israelíes.

El conflicto, que escaló tras ataques israelíes a instalaciones nucleares y militares iraníes, ha llevado a la muerte de figuras clave como el comandante de la Guardia Revolucionaria, Hossein Salami, y el jefe del Estado Mayor, Mohammad Bagheri, además de nueve científicos nucleares. La intensificación de las hostilidades ha frustrado negociaciones nucleares entre Irán y Estados Unidos en Omán, con Teherán declarando que no negociará mientras continúen los ataques.

Líderes internacionales, incluyendo el secretario general de la ONU, António Guterres, y el primer ministro británico, Keir Starmer, han instado a ambas partes a mostrar “máxima contención” para evitar un conflicto regional más amplio. El presidente estadounidense, Donald Trump, expresó su esperanza de un alto al fuego, aunque señaló que “a veces los países tienen que pelear primero”.
En Teherán, la situación es caótica, con reportes de largas filas en gasolineras y familias huyendo de la capital. Las autoridades iraníes han anunciado que estaciones de metro y mezquitas se habilitarán como refugios antibombas a partir de esta noche. Mientras tanto, la comunidad internacional observa con preocupación el riesgo de una escalada que podría desestabilizar aún más el Medio Oriente.