En medio de la crisis humanitaria que se agudiza en Gaza, el papa León XIV sostuvo este lunes una conversación telefónica con el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, en la que reiteró su llamado urgente para permitir el acceso de ayuda humanitaria y detener las hostilidades en la región.
Según un comunicado de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el pontífice enfatizó “la obligación de proteger a los civiles y los lugares santos”, condenando el uso indiscriminado de la fuerza y el desplazamiento forzado de la población. La llamada —la primera oficial entre ambos líderes desde el inicio del pontificado de León XIV el 8 de mayo de este año— se centró en los recientes eventos en Gaza y la creciente tensión en Cisjordania.
El llamado papal se da en un contexto especialmente crítico, luego del bombardeo israelí del pasado 17 de julio contra la única iglesia católica en Gaza, la Iglesia de la Sagrada Familia, que dejó tres muertos y diez heridos, entre ellos el párroco del templo. León XIV expresó su “profundo pesar” por el incidente y lo calificó como una “barbarie”, instando nuevamente a un alto al fuego inmediato.
Además, el papa abordó la emergencia humanitaria, agravada por las restricciones impuestas por Israel desde marzo para el ingreso de alimentos, medicinas y agua, bajo el argumento de que Hamas desvía los suministros. Según cifras del Ministerio de Salud de Gaza, al menos 19 personas —incluida una niña de cuatro años— han muerto de inanición en las últimas 24 horas.
Durante la llamada, Abbas agradeció la postura del pontífice, a la que calificó como “valiente e importante”, y aprovechó para solicitar presión internacional sobre Israel a fin de detener “la política de inanición” y liberar los ingresos fiscales retenidos, que superan los 2,000 millones de dólares. También denunció los ataques a sitios religiosos y el creciente terrorismo de colonos en Cisjordania.
Desde el inicio de su pontificado, León XIV —el primer papa estadounidense en la historia— ha colocado el respeto al Derecho Internacional Humanitario como uno de los ejes centrales de su mensaje. En su primera audiencia pública, celebrada el 21 de mayo en la Plaza de San Pedro, ya había calificado la situación en Gaza como “cada vez más preocupante y dolorosa”.
La guerra en Gaza, que estalló tras el ataque de Hamas el 7 de octubre de 2023, ha dejado más de 58,800 muertos palestinos y 1,200 víctimas israelíes. Actualmente, se estima que solo la mitad de los 50 rehenes en Gaza permanecen con vida. Diversos líderes mundiales —entre ellos de Reino Unido, Canadá y Francia— han elevado sus llamados por un alto al fuego y el acceso libre de ayuda humanitaria.







